El Servicio Nacional de Salud permitirá que millones de ciudadanos accedan gratuitamente a programas de rehabilitación mediante inteligencia artificial, con prescripción médica y supervisión clínica humana.
29 de junio de 2026
Portugal dio un paso significativo en la incorporación de la inteligencia artificial a la atención sanitaria pública al anunciar la integración nacional de programas de fisioterapia digital asistidos por IA dentro del Servicio Nacional de Salud (SNS). La medida convierte al país en uno de los primeros en Europa en incorporar esta modalidad de rehabilitación a gran escala mediante un esquema regulado y financiado por el sistema público.
La iniciativa fue presentada oficialmente por el Gobierno portugués y forma parte de la estrategia nacional para ampliar el acceso a la rehabilitación musculoesquelética, reducir listas de espera y optimizar los recursos sanitarios mediante herramientas digitales certificadas.
Un modelo híbrido: inteligencia artificial con supervisión humana
De acuerdo con el anuncio oficial, los pacientes podrán acceder al tratamiento mediante prescripción realizada por médicos del SNS.
El programa utiliza sensores de movimiento, algoritmos de inteligencia artificial y seguimiento remoto para guiar los ejercicios terapéuticos desde el domicilio del paciente.
No obstante, uno de los aspectos más relevantes desde el punto de vista jurídico y sanitario es que la inteligencia artificial no sustituye al profesional de la salud.
El propio modelo establece que la evolución clínica será supervisada por fisioterapeutas habilitados, quienes podrán modificar los tratamientos cuando resulte necesario, manteniendo la responsabilidad clínica sobre la atención.
Este esquema responde al principio de supervisión humana significativa, uno de los pilares regulatorios que también inspira el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act).
Reducción de listas de espera
Según los datos difundidos por el Gobierno portugués y Sword Health, la implementación nacional permitirá:
- reducir hasta un 97 % los tiempos de espera para acceder a fisioterapia;
- disminuir aproximadamente un 45 % los costos respecto de la rehabilitación presencial tradicional;
- ampliar la cobertura potencial a más de 10 millones de ciudadanos del sistema público de salud.
Base normativa
La incorporación de la telerehabilitación no constituye una decisión aislada.
Durante 2026 Portugal aprobó diversas disposiciones regulatorias destinadas a habilitar la prestación de servicios de medicina física y rehabilitación mediante plataformas digitales y dispositivos médicos certificados.
Entre ellas destacan:
- el Despacho n.º 1211/2026, que establece el marco administrativo para la incorporación de soluciones digitales de rehabilitación;
- el Aviso n.º 3864/2026/2, que regula las convenciones nacionales para la prestación de cuidados de medicina física y rehabilitación mediante telerehabilitación;
- la apertura oficial del procedimiento de adhesión publicada por los Serviços Partilhados do Ministério da Saúde (SPMS).
Estas normas constituyen la infraestructura jurídica que permitió la integración del nuevo modelo asistencial.
Más que una innovación tecnológica
La decisión portuguesa representa un cambio en la organización de los servicios públicos de salud.
En lugar de considerar la inteligencia artificial únicamente como una herramienta informática, el Estado la incorpora como un componente de la prestación sanitaria, sujeto a:
- prescripción médica;
- supervisión profesional;
- utilización de dispositivos médicos certificados;
- integración con el sistema público de salud.
Este enfoque reduce significativamente los riesgos regulatorios asociados a sistemas totalmente automatizados y mantiene la intervención humana como garantía para la protección del paciente.
Alcance internacional
La experiencia portuguesa podría convertirse en un modelo para otros sistemas nacionales de salud que enfrentan escasez de fisioterapeutas, envejecimiento poblacional y crecientes listas de espera.
Para América Latina, donde numerosos países analizan la incorporación de inteligencia artificial en salud, el caso ofrece un precedente concreto sobre cómo integrar tecnologías digitales dentro de un marco jurídico y sanitario previamente regulado.
Más allá de la innovación tecnológica, el verdadero precedente reside en la arquitectura regulatoria.
Portugal no incorporó simplemente una plataforma de inteligencia artificial; primero desarrolló normas para la telerehabilitación, estableció requisitos de certificación y mantuvo la supervisión clínica humana como elemento esencial del acto sanitario.
Este enfoque anticipa el camino que probablemente seguirán otros sistemas públicos: inteligencia artificial integrada en la práctica clínica, pero siempre bajo responsabilidad profesional, control regulatorio y protección de los derechos del paciente.