DONDE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL CONECTA DISCIPLINAS

Claude pone el foco en abogados y estudios jurídicos.

La compañía creadora de Claude profundiza su desembarco en el sector jurídico. Robert Mahari, especialista en inteligencia artificial aplicada al derecho y formado en Harvard, MIT y Stanford, se incorpora para impulsar la utilización de Claude por estudios jurídicos, departamentos legales y empresas de tecnología jurídica.

La inteligencia artificial aplicada al derecho está dejando de ser solamente un mercado para empresas especializadas en legaltech. Los desarrolladores de los grandes modelos fundacionales comienzan a construir estructuras específicamente destinadas a profesionales jurídicos.

En ese contexto se inscribe la incorporación de Robert Mahari a Anthropic como responsable de “Claude for Legal”, informada durante agosto de 2026 y anunciada por el propio Mahari en sus redes profesionales. La designación fue posteriormente recogida por medios especializados en inteligencia artificial y tecnología jurídica.

La decisión adquiere particular importancia porque no se produce de manera aislada. Anthropic ya venía desarrollando herramientas, integraciones y casos de uso destinados específicamente a estudios jurídicos y departamentos legales.

¿Quién es Robert Mahari?

Su perfil combina derecho, investigación académica e inteligencia artificial.

MIT Connection Science confirma que Mahari obtuvo en 2025 un JD-PhD conjunto vinculado a Harvard Law School y MIT Media Lab, y describe su campo de investigación como Computational Law: utilización de herramientas computacionales para analizar, mejorar y ampliar el estudio y la práctica del derecho.

Su trabajo académico también analiza la transformación tecnológica de la profesión jurídica y la forma en que las organizaciones gestionan los servicios y riesgos legales.

Stanford Law School, por su parte, lo identifica en su perfil de FutureLaw 2026 como ex Associate Director de CodeX – The Stanford Center for Legal Informatics, donde desarrolló investigación interdisciplinaria orientada a la práctica en la intersección entre inteligencia artificial y derecho. Stanford destaca asimismo su formación conjunta en inteligencia artificial jurídica, informática y doctrina legal.

Su vinculación con estas disciplinas no es reciente. El MIT Computational Law Report registra desde años atrás investigaciones de Mahari sobre inteligencia artificial generativa aplicada al derecho y sistemas jurídicos computacionales.

El objetivo: llevar Claude a la práctica jurídica

Según el anuncio de Mahari reproducido por publicaciones especializadas, su función estará orientada a definir cómo Claude puede servir a estudios jurídicos, departamentos legales internos y empresas de tecnología jurídica, abarcando tanto producto como estrategia de llegada al mercado.

Hay un aspecto especialmente relevante para el sector profesional: Mahari señaló entre las cuestiones centrales de esta transformación el secreto profesional, la confidencialidad y la necesidad de obtener resultados correctos.

Son cuestiones particularmente sensibles cuando una herramienta de inteligencia artificial interviene sobre contratos, expedientes, documentos internos, información de clientes o estrategias jurídicas.

Anthropic ya está probando Claude sobre trabajo jurídico real

La incorporación se comprende mejor observando lo que Anthropic ya está desarrollando.

En documentación oficial publicada en 2026, la compañía explica cómo equipos jurídicos están utilizando Claude en tareas de revisión contractual, redacción, comparación de documentos, extracción de información y análisis documental.

Incluso el propio departamento jurídico de Anthropic utiliza sistemas basados en Claude.

Una guía oficial de la compañía describe cuatro flujos incorporados al trabajo cotidiano de su equipo legal. Entre ellos aparecen la revisión de materiales de marketing, evaluaciones de posibles conflictos derivados de actividades externas y la preparación de evaluaciones de impacto sobre privacidad.

Un elemento resulta especialmente significativo: esos procesos mantienen revisión jurídica humana antes de que el resultado avance dentro del procedimiento.

En uno de los ejemplos documentados, Claude utiliza evaluaciones de impacto sobre privacidad anteriores y criterios definidos por el equipo para preparar un nuevo borrador, que posteriormente es revisado y finalizado por un abogado. Anthropic afirma que ese procedimiento redujo aproximadamente de dos horas a treinta minutos el tiempo destinado a cada evaluación.

Claude comienza a integrarse con el ecosistema legal

La estrategia también puede observarse en las alianzas y casos publicados oficialmente por Anthropic.

La compañía documenta, por ejemplo, la utilización de Claude por Legora, plataforma destinada a estudios jurídicos y departamentos legales. Allí el modelo interviene en herramientas de asistencia, revisión documental y flujos de trabajo basados en agentes.

También existe integración con Harvey, plataforma de inteligencia artificial jurídica utilizada por estudios y grandes empresas para tareas relacionadas con análisis contractual, due diligence y litigios.

Otro caso oficial es Law&Company, que utiliza Claude como tecnología subyacente de SuperLawyer, asistente jurídico de inteligencia artificial desarrollado para profesionales de Corea del Sur.

Asimismo, Anthropic mantiene una alianza global con KPMG anunciada en mayo de 2026. La compañía informó que Claude se integraría en Digital Gateway, comenzando precisamente por nuevas herramientas destinadas a clientes de las áreas tributaria y jurídica.

De responder preguntas a intervenir en flujos jurídicos

La evolución que muestran estos desarrollos permite identificar un cambio relevante.

La primera generación de IA generativa utilizada por profesionales del derecho estuvo concentrada principalmente en la interacción mediante prompts: formular una pregunta, aportar un documento y recibir una respuesta.

La nueva etapa apunta hacia sistemas capaces de incorporarse a flujos de trabajo profesionales, acceder —con las autorizaciones correspondientes— a documentación y herramientas externas, analizar información y ejecutar secuencias de tareas.

Anthropic describe precisamente esta evolución hacia sistemas de IA que no solamente responden preguntas sino que pueden actuar sobre herramientas y sistemas conectados.

Para el ámbito jurídico, la diferencia es sustancial.

No se trata únicamente de preguntarle a una inteligencia artificial qué significa una cláusula contractual. Un sistema integrado podría localizar documentos, compararlos, identificar cláusulas, extraer obligaciones, generar un primer análisis y preparar un borrador para la posterior revisión profesional.

La supervisión profesional continúa siendo determinante

La expansión de estas herramientas no elimina uno de los principales problemas de la inteligencia artificial generativa aplicada al derecho: la necesidad de verificar sus resultados.

La documentación oficial de Anthropic sobre sus propios procesos jurídicos resulta ilustrativa porque mantiene al profesional dentro del circuito de decisión.

La IA puede efectuar análisis preliminares, clasificar información o preparar documentos, pero el abogado conserva la revisión y decisión final en los procesos descriptos por la compañía.

Para abogados y notarios, esta distinción es particularmente relevante. Automatizar una tarea documental no equivale a trasladar a un modelo de inteligencia artificial la responsabilidad profesional, la interpretación jurídica definitiva ni el control de legalidad que corresponda según cada ordenamiento.

Una nueva competencia por el mercado jurídico

La incorporación de un responsable específicamente dedicado a Claude for Legal muestra hasta qué punto el derecho comienza a convertirse en un mercado estratégico para los desarrolladores de inteligencia artificial.

Pero probablemente el aspecto más significativo no sea solamente quién consiga construir el modelo más avanzado.

La verdadera competencia estará en determinar qué sistemas pueden integrarse de manera confiable dentro de la infraestructura jurídica, respetando confidencialidad, seguridad, trazabilidad, fuentes documentales y supervisión profesional.

La trayectoria académica de Robert Mahari —situada precisamente entre derecho, ciencias computacionales e inteligencia artificial— permite comprender por qué Anthropic apuesta por un perfil de estas características para profundizar su presencia en el sector.

El escenario que comienza a configurarse ya no enfrenta simplemente al profesional jurídico con una herramienta de inteligencia artificial.

El desafío será otro: cómo diseñar una práctica jurídica en la que profesionales, modelos de IA, bases documentales y sistemas especializados trabajen de manera integrada sin perder las garantías que caracterizan al ejercicio del derecho.


Fuentes primarias consultadas

Anthropic: documentación oficial sobre Claude para equipos jurídicos; utilización de Claude por el departamento legal de Anthropic; casos oficiales de Legora, Harvey y Law&Company; alianza Anthropic–KPMG y documentación institucional sobre sistemas conectados.

MIT: MIT Connection Science y MIT Computational Law Report, antecedentes académicos e investigaciones de Robert Mahari.

Stanford Law School: CodeX – Stanford Center for Legal Informatics y perfil académico de Robert Mahari en FutureLaw 2026.

Transparencia editorial: ElNotariado.com utiliza herramientas de inteligencia artificial como apoyo para la investigación, organización documental, traducción y producción de contenidos. Todos los informes son objeto de revisión editorial antes de su publicación. Radio Nodo IA podrá utilizar voces sintéticas generadas mediante inteligencia artificial en sus emisiones.

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