El Tribunal Regional de Múnich I (Landgericht München I) dictó una medida cautelar contra Google al considerar que las respuestas generadas por su función AI Overview constituyen contenido propio atribuible a la compañía. La decisión, identificada como expediente 26 O 869/26, es presentada por especialistas alemanes como uno de los primeros pronunciamientos judiciales que analiza directamente la responsabilidad jurídica derivada de contenidos generados por inteligencia artificial en resultados de búsqueda.
La discusión sobre quién responde jurídicamente por los errores de la inteligencia artificial acaba de sumar un precedente relevante en Alemania.
Mediante resolución de fecha 28 de mayo de 2026, el Tribunal Regional de Múnich I (Landgericht München I) dictó una einstweilige Verfügung (medida cautelar) en el expediente 26 O 869/26, ordenando a Google abstenerse de formular o difundir determinadas afirmaciones incorrectas sobre dos editoriales alemanas a través de su sistema AI Overview (Übersicht mit KI).
Según la información difundida por el abogado alemán Bernhard Buchner, quien intervino en la representación de las editoriales a través del estudio jurídico LAUSEN, el tribunal entendió que las afirmaciones cuestionadas no podían ser tratadas como simples resultados de búsqueda mostrados por un intermediario tecnológico.
Por el contrario, la decisión considera que AI Overview genera una presentación propia de la información mediante una estructura, redacción y síntesis elaboradas por el sistema de inteligencia artificial utilizado por Google.
El punto central: AI Overview es contenido atribuible a Google
El aspecto más relevante de la resolución es que el tribunal habría considerado que la denominada “Vista General con IA” no constituye una mera recopilación neutral de enlaces o resultados de terceros.
De acuerdo con los fundamentos difundidos por los especialistas que tuvieron acceso a la decisión, AI Overview:
- Resume información utilizando palabras propias.
- Organiza el contenido mediante una estructura propia.
- Produce afirmaciones que exceden el contenido literal de cada resultado individual.
- Genera conclusiones autónomas atribuibles al sistema.
Sobre esa base, el tribunal sostuvo que el contenido generado puede ser jurídicamente imputado a Google.
La figura jurídica aplicada: “unmittelbarer Störer”
Uno de los conceptos más importantes de la resolución es la aplicación de la figura alemana del unmittelbarer Störer, expresión que puede traducirse como “infractor directo” o “perturbador directo”.
Según la interpretación atribuida al tribunal, Google no actúa en este caso como un mero intermediario técnico que facilita el acceso a información ajena, sino como un actor que produce y difunde contenido propio mediante inteligencia artificial.
Esta conclusión diferencia a AI Overview de los motores de búsqueda tradicionales y de otras herramientas que habían sido objeto de litigios anteriores.
La jurisprudencia sobre buscadores y autocompletado no resulta aplicable
Otro aspecto destacado del fallo es que el tribunal habría rechazado la aplicación automática de la jurisprudencia desarrollada para:
- Motores de búsqueda.
- Snippets o fragmentos de resultados.
- Funciones de autocompletado (Autocomplete).
Según la decisión, AI Overview opera de una manera distinta porque no se limita a mostrar información existente, sino que genera una nueva formulación basada en múltiples fuentes.
La carga de probar la veracidad recae sobre Google
El fallo también contiene un aspecto especialmente relevante para los operadores jurídicos.
De acuerdo con la información difundida sobre la resolución, el tribunal entendió que Google debe asumir la carga de alegar y acreditar la veracidad de las afirmaciones potencialmente difamatorias contenidas en AI Overview.
La decisión remite a los §§ 186 y 187 del Código Penal alemán (Strafgesetzbuch – StGB), normas vinculadas a la protección del honor y a la difusión de afirmaciones perjudiciales cuya veracidad no puede ser demostrada.
Según el tribunal, el simple hecho de que una afirmación pueda derivarse de resultados de búsqueda existentes no resulta suficiente para justificar su inclusión en una respuesta generada por inteligencia artificial.
Un precedente que aún no está firme
Desde el punto de vista procesal, resulta importante destacar que la resolución no se encuentra firme.
La medida cautelar puede ser recurrida y eventualmente revisada por tribunales superiores, por lo que aún no constituye jurisprudencia definitiva ni obligatoria para todo el sistema judicial alemán.
Sin embargo, diversos especialistas en derecho tecnológico y medios consideran que el expediente 26 O 869/26 podría transformarse en un precedente de referencia para futuros litigios relacionados con responsabilidad por contenidos generados por inteligencia artificial.
