DONDE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL CONECTA DISCIPLINAS

Deepfakes y responsabilidad digital: una campaña advierte sobre los riesgos del uso de inteligencia artificial

La AEPD impulsa una iniciativa para concientizar sobre el uso ético y legal de contenidos generados con IA

La creciente capacidad de la inteligencia artificial para generar contenidos audiovisuales hiperrealistas ha motivado nuevas acciones institucionales orientadas a la protección de los derechos digitales. En este contexto, la Agencia Española de Protección de Datos lanzó la campaña “Los deepfakes no son una broma”, con el objetivo de promover un uso responsable de estas tecnologías.

La iniciativa se centra en un video divulgativo que expone, mediante una simulación práctica, cómo es posible generar imágenes y videos realistas a partir de una simple fotografía. El material busca evidenciar el potencial de la tecnología, pero también alertar sobre sus riesgos cuando se utiliza sin criterios éticos o legales.

Qué son los deepfakes y por qué requieren atención profesional

Los deepfakes son contenidos generados mediante inteligencia artificial capaces de reproducir con gran realismo la imagen, la voz o los gestos de una persona. A través de modelos avanzados de aprendizaje automático, estas herramientas pueden crear videos, audios o imágenes en los que alguien parece decir o hacer algo que nunca ocurrió.

Su nivel de verosimilitud plantea un desafío creciente, ya que pueden resultar difíciles de distinguir de contenidos auténticos, incluso para usuarios con experiencia digital.

Si bien esta tecnología tiene aplicaciones legítimas —como en la producción audiovisual, la educación o la comunicación—, su uso indebido puede derivar en situaciones de suplantación de identidad, desinformación o afectación de derechos personalísimos, como la imagen, el honor o la privacidad.

En el ámbito profesional, especialmente en sectores jurídicos, comunicacionales y empresariales, los deepfakes introducen un nuevo nivel de complejidad en la verificación de la información y la autenticidad de los contenidos digitales.

Una tecnología con impacto jurídico y social

Los contenidos generados mediante deepfake pueden ser utilizados tanto con fines legítimos como para prácticas perjudiciales. Entre los riesgos más relevantes se encuentran la manipulación de la identidad digital, la difusión de información falsa y el daño reputacional.

El presidente de la AEPD, Lorenzo Cotino, advirtió que el uso de estas herramientas requiere responsabilidad. En ese sentido, señaló que “la inteligencia artificial es una herramienta que puede contribuir al progreso social, pero su utilización debe ir acompañada de información y responsabilidad”, subrayando que la manipulación de imágenes de terceros exige una valoración rigurosa.

Recomendaciones para un uso responsable

La Agencia Española de Protección de Datos propone una serie de pautas orientadas a prevenir riesgos:

  • Informarse sobre el funcionamiento de la IA y sus implicancias legales

  • Solicitar consentimiento al utilizar imágenes o datos personales de terceros

  • Contrastar la información antes de difundir contenidos potencialmente manipulados

Estas recomendaciones apuntan a evitar impactos negativos en la vida personal, profesional o social de las personas afectadas.

Un desafío para el entorno profesional

La expansión de la inteligencia artificial plantea nuevos escenarios en materia de protección de datos, responsabilidad jurídica y verificación de contenidos. En un contexto donde la generación de imágenes y videos falsos resulta cada vez más accesible, la autenticidad de la información se convierte en un elemento central.

La iniciativa de la AEPD se inscribe en una tendencia más amplia de organismos públicos que buscan promover una cultura digital basada en la prudencia, la transparencia y el respeto por los derechos de terceros.

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