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Nueva York, 15 de julio de 2026. Un grupo de importantes editoriales y autores presentó una demanda colectiva (class action) contra Google ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York (U.S. District Court for the Southern District of New York), acusando a la compañía de haber infringido deliberadamente derechos de autor al utilizar millones de obras protegidas para desarrollar y entrenar sus modelos de inteligencia artificial Gemini. La acción judicial fue anunciada oficialmente por la Association of American Publishers (AAP) el 10 de julio de 2026.
Quiénes impulsan la demanda
Según el comunicado oficial de la AAP y la demanda judicial, los demandantes incluyen a:
- Hachette Book Group.
- Cengage Learning.
- Elsevier.
- El escritor estadounidense Scott Turow.
- S.C.R.I.B.E. (Authors Guild Foundation).
La acción se plantea como una demanda colectiva en representación de otros titulares de derechos de autor que pudieran encontrarse en una situación similar.
Qué alegan los demandantes
La demanda sostiene que Google habría copiado obras protegidas por derechos de autor sin autorización ni compensación económica para entrenar los modelos Gemini.
De acuerdo con el escrito judicial, las obras habrían sido obtenidas desde diversas fuentes, entre ellas:
- Google Books.
- Google Play Books.
- Google Scholar.
- Contenidos disponibles detrás de muros de pago.
- Otras colecciones digitales utilizadas para alimentar los modelos de inteligencia artificial.
Los demandantes afirman que esos usos exceden las autorizaciones originalmente concedidas para dichos servicios y constituyen una utilización distinta destinada al desarrollo de productos comerciales de inteligencia artificial.
Sobre la naturaleza del caso
Original (Complaint, párr. 1):
“Vying to win the AI ‘arms race,’ Google engaged in one of the most prolific infringements of copyrighted materials in history.”
Traducción:
“En su afán por ganar la ‘carrera armamentista’ de la inteligencia artificial, Google incurrió en una de las infracciones de derechos de autor más extensas de la historia.”
Sobre la decisión atribuida a Google
Original (Complaint, párr. 2):
“Faced with the choice between respecting intellectual property rights or competing in the AI race, Google chose to steal a massive body of content…”
Traducción:
“Frente a la disyuntiva entre respetar los derechos de propiedad intelectual o competir en la carrera de la inteligencia artificial, Google optó por apropiarse de un enorme volumen de contenidos…”
Sobre el uso posterior de las obras
Original (Complaint, párr. 2):
“…Google then deployed a purpose-built service designed to generate content that directly substitutes for Plaintiffs’ and the Class’s original works.”
Traducción:
“…Google desplegó posteriormente un servicio diseñado específicamente para generar contenido que sustituye de manera directa las obras originales de los demandantes y de la clase propuesta.”
Sobre el valor de las obras protegidas
Original (Complaint, párr. 3):
“Plaintiffs and the Class are publishers that own or control exclusive rights under copyright to millions of the world’s best-known and bestselling books.”
Traducción:
“Los demandantes y la clase propuesta son editoriales que poseen o controlan los derechos exclusivos de autor sobre millones de los libros más conocidos y más vendidos del mundo.”
Sobre los riesgos identificados internamente
El comunicado oficial de la AAP cita un pasaje de la demanda que hace referencia a documentación interna de Google:
Original:
“Publisher Provided copyrighted books” were “highly problematic for Google,” with “$10Bs-$100Bs in potential fines.”
Traducción:
“Los libros protegidos por derechos de autor proporcionados por los editores” eran considerados “altamente problemáticos para Google”, con un riesgo potencial de “entre 10.000 y 100.000 millones de dólares en multas”.
La acusación de infracción deliberada
El comunicado oficial de la Association of American Publishers califica la conducta atribuida a Google como una “infracción deliberada de derechos de autor” (willful copyright infringement).
La demanda sostiene además que la empresa continuó utilizando material protegido pese a conocer los riesgos jurídicos asociados a ese entrenamiento, cuestión que forma parte de las alegaciones de los demandantes y que deberá ser evaluada durante el proceso judicial.
Qué solicitan al tribunal
Entre las principales medidas requeridas se encuentran:
- una declaración judicial de infracción de derechos de autor;
- daños y perjuicios previstos por la legislación estadounidense;
- una medida cautelar permanente que impida nuevas infracciones;
- una orden para destruir las copias no autorizadas de las obras presuntamente utilizadas para entrenar Gemini;
- las demás reparaciones contempladas por la legislación aplicable.
Un nuevo capítulo en los litigios sobre IA generativa
Esta acción judicial se suma a la creciente cantidad de litigios iniciados por autores, editoriales y otros titulares de derechos contra desarrolladores de inteligencia artificial generativa por el uso de obras protegidas durante el entrenamiento de grandes modelos de lenguaje.
El caso también continúa una controversia previa en la que Hachette y Cengage habían intentado intervenir en un litigio anterior relacionado con Gemini, optando finalmente por promover una demanda independiente.
Estado del proceso
Al momento de publicación de esta nota:
- la demanda colectiva ya fue presentada ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York;
- la Association of American Publishers difundió oficialmente la presentación;
- no existe aún una resolución judicial sobre el fondo del asunto;
- Google no había emitido una respuesta oficial incorporada al expediente judicial conocido al momento de esta publicación.
Relevancia jurídica
El proceso podría convertirse en uno de los casos más importantes para definir el alcance del derecho de autor frente al entrenamiento de modelos de inteligencia artificial generativa. Entre las cuestiones que previsiblemente deberá analizar la justicia estadounidense figuran:
- el alcance del consentimiento otorgado para servicios como Google Books y Google Play Books;
- los límites del uso de obras protegidas para entrenar modelos de IA;
- la eventual aplicación de la doctrina del fair use;
- las obligaciones de licenciamiento de contenidos utilizados para desarrollar sistemas de inteligencia artificial.
El resultado del litigio podría influir en futuros acuerdos de licenciamiento entre desarrolladores de IA, editoriales y autores, así como en otros procesos similares actualmente en trámite en Estados Unidos.
